Según la experiencia de Virginia Barrau, algunas de las interacciones más frecuentes detectadas en farmacia comunitaria incluyen:
Hipérico, que puede reducir la eficacia de anticonceptivos, anticoagulantes y otros tratamientos crónicos.
Ginkgo biloba, asociado a un mayor riesgo de sangrado cuando se combina con anticoagulantes o antiagregantes.
Regaliz, relacionado con elevación de la tensión arterial y alteraciones de los niveles de potasio.
Valeriana, que potencia el efecto sedante de ansiolíticos y otros depresores del sistema nervioso central.
Las plantas medicinales y los suplementos naturales pueden ser útiles, pero no son inocuos. Por ello, Virginia Barrau insiste en la importancia de considerar estos productos como parte del tratamiento y consultar siempre con el farmacéutico antes de iniciarlos, especialmente en pacientes polimedicados o con patologías crónicas.